Enviada por: VK
Fecha de publicación: 03/05/2008
El edificio de la Bolsa es hoy uno de los emblemas arquitectónicos de Madrid. Su fachada mide 66 metros y la maquinaria del reloj –instrumento imprescindible para la institución– del que se requiere gran precisión fue importada de Estrasburgo (Francia). De planta irregular, destaca en el imponente pórtico de su fachada las columnas hexástilas - es decir, con seis columnas en el frente - con fuste estriado de orden corintio, sus pabellones laterales y su hermosa escalinata. En el atrio existen cuatro relieves que representan el Comercio, la Industria, la Agricultura y la Navegación. En el interior destaca la gran Sala de Contrataciones con ábside semicircular y cubierta de hierro y cristal. Está lejos de alcanzar las dimensiones de las más grandes del continente, la de Viena (9.899 metros cuadrados) o la de San Petersburgo (8.755). Pero, en definitiva, la Bolsa de Madrid, con sus 3.288 metros cuadrados, se erige a día de hoy como una de las más modernas y activas de Europa.