Residencia oficial de los reyes de España desde Carlos III hasta Alfonso XIII, y más tarde lo sería también de los presidentes de la II República. Desde 1940, depende de Patrimonio Nacional, y además de estar abierto a los visitantes, también está reservado para las ceremonias y actos públicos en los que participa el rey Juan Carlos I como Jefe del Estado. Tiene un gran patio central de forma cuadrangular en torno al cual se organiza el palacio. Para su realización se utilizó granito para las fachadas, piedra blanca de Colmenar y mármol para los relieves y los detalles. Detrás del palacio podemos disfrutar paseando por los Jardines del Moro.