En 1857,una Real Orden de Isabel II ponía en marcha una operación urbana de gran envergadura:
el Ensanche de Madrid. El “Plan Castro”programaba la dilatación de la capital hacia
el norte, el este y el oeste, saltando la vieja cerca matritense. La influencia del Marqués de
Salamanca en el desarrollo del plan es indiscutible; cuando éste es redactado, el Marqués ha
concebido su proyecto y mantenido numerosas conversaciones dentro de las esferas oficiales
sobre el modelo de urbanismo que requería la ampliación de la capital.