El Real Sitio del Buen Retiro inaugurado en el mes de diciembre del año 1633,
ocupaba una amplia zona al este de la Villa, en los altos del antiguo Prado de San
Jerónimo. Este complejo estaba integrado por un palacio de gran extensión,
cuyos salones fueron decorados con obras de los grandes artistas de la época,
entre ellos Velázquez. Se complementaba con un jardín en el que había numerosas
construcciones de diverso carácter: ermitas, grutas, paseos cubiertos, estanques,
juegos de pelota, etc.