En la Sierra de Guadarrama, el monasterio de estilo herreriano mandado construir por Felipe II: Real Sitio de San Lorenzo de El Escorial. Este monumento, Patrimonio de la Humanidad, empezó su construcción en 1563 siendo el arquitecto encargado Juan Bautista de Toledo, aunque posteriormente se encargaría Juan de Herrera. Fue concebido como Panteón Real y para interceder por la eterna memoria de la Familia Real. El conjunto se compone del Palacio Real, el Monasterio para los monjes, una biblioteca y una Basílica con los cenotafios del propio rey y de su padre Carlos I. En su interior encontramos una colección de pinturas con obras de Zuccaro, Tibaldi, Cambiaso, Tintoretto, Tiziano, Velázquez, entre otros.