gomorra
Hola qué tal. Para aquellos que estén pensando en ver Gomorra: lo siento pero no coincido con la crítica, que la ha calificado en general como buena. Claro que hay que tener en cuenta que para mí ir al cine es algo más que ver una buena película, y no pongo en duda que ésta de Matteo Garrone lo sea. La cuestión es que aunque la película sea fiel reflejo de la realidad de la camorra, la mafia napolitana, y esté basada en el bestseller de Roberto Saviano (el escritor italiano sentenciado a muerte por la camorra tras haber publicado el libro en el que se basa la película, Gomorra) no me basta. Para plasmar la historia en la que desvela los entresijos de una organización criminal narrado con tanta violencia y tanta dureza no hacía falta tener al personal sentado en la butaca durante dos horas y media. La historia podría haberse resuelto de forma más breve. Para mí lo más interesante de la película es precisamente todo lo que la rodea, como el hecho de que su coguionista, el escritor del libro, esté perseguido por la camorra. En una entrevista, Roberto decía que hay gente que piensa que para escribir el libro él mismo se infiltró en la camorra, pero lo niega porque dice textualmente: “¡Cómo voy a infiltrarme en mi propia casa!” Saviano cuenta que comenzó a tener problemas con la camorra cuando las ventas de su libro alcanzaron los 100.000 ejemplares, y ya va por un millón doscientos mil. En todo caso, para quien le apetezca verla, la proyectan en versión original en los cines Renoir-Retiro. Quien quiera ir en coche que vaya con tiempo para encontrar aparcamiento porque incluso los estacionamientos públicos están solicitados. Para quien al salir de ver la peli le queden ganas, o precisamente como terapia para quitarse el malhumor, pueden acercarse al bar O´caldiño, un gallego especializado en empanadas y pulpo, que regados con un buen vino blanco pueden ayudar a que la noche no sea una auténtica pena. Está situado en la calle Lagasca 75. Hasta otro momento.