14 de Mayo de 2009
Hola a todos… Hoy tengo la corazonada de que Madrid es una de las ciudades con más árboles por habitante del mundo. La verdad es que a veces se nos pasa la vida sin apenas darnos cuenta de las maravillas que nos rodean. Y algo de lo que sencilla, pero profundamente podemos disfrutar en nuestra ciudad es de la naturaleza, de los llamados “espacios verdes” gran parte de cuyo mérito se lo debemos a los árboles. Y es que da gusto contemplar los árboles de nuestras calles, del parque más cercano y cómo no, de los árboles más especiales ellos, los que han tenido la suerte de ser plantados en lugares privilegiados de Madrid, y que en parte quizás también por ellos lo son. Lugares mágicos en Madrid hay cientos pero árboles mágicos no tantos. Hay uno delicioso en el arranque de la calle de las Huertas y asomado a la Plaza de Santa Ana, no porque tenga hojas precisamente jugosas ni tampoco por su juventud ni por su majestuosidad sino porque parece imposible que un olivo, el árbol cuyo fruto se convierte en el oro amarillo, quizás centenario haya perdurado en ese cruce de calles, durante tanto tiempo. No podría asegurar si es de variedad hojiblanca pero a mí me lo parece. Con esas hojas pequeñas y de un verde grisáceo y con el tronco color marrón arrugado por los años que podría contarnos mil historias: desde los amores y desamores de los vecinos de varias épocas, hasta quién sabe si también conoce las disputas entre los célebres del siglo de Oro español, es decir entre los escritores que vivieron y escribieron asomados a las ventanas de este barrio y por su puesto el único árbol testigo de las parejas que dieron el sí quiero en la Iglesia de San Sebastián, una iglesia muy literaria, que aparece en Misericordia de Pérez Galdós y donde fue enterrado Lope de Vega, fueron bautizados o se celebraron los funerales de muchas personalidades como Larra o Zorrilla. Alguien ha escrito en Internet cual sería la cantidad de historias que nos contaría el árbol si pudiera. Ese es otro de los encantos, un ser vivo testigo de todo y como un fiel compañero que guarda un secreto. ¡Qué alegría en pleno barrio de Las Letras ver de pronto un olivo! más para alguien que ha nacido en la campiña. El olivo está como solitario ¡párate a contemplarlo! Quizás en su día perteneció a una finca privada que al derribar sus muros ha quedado a la vista. Hoy por hoy está en el patio de una tienda de plantas. Quizás a ellos puedas preguntar para saber más de este ejemplar. Y para hacer un descanso estás a un paso de la plaza de Santa Ana que se ha convertido en una zona casi por completo cerrada al tráfico, rodeada de las cafeterías y cervecerías de toda la vida, y ahora, casi como en pleno invierno, con las terrazas que la rodean buenas para tomar una tapa o un café. Por ejemplo en la cervecería alemana, fundada en 1904 ó en La Suiza, fundada en 1858, con sus riquísimos pasteles y sus cafés. Volviendo a los árboles, el arbolado de las calles de Madrid es uno de nuestros patrimonios indiscutibles. Madrid se encuentra a la cabeza de los municipios más arbolados del mundo: es la segunda ciudad con más árboles de alineación en sus calles. Nuestra ciudad cuenta con más de 200 especies plantadas en las calles, aunque sólo 5 de ellas componen casi el 70% . Para los entendidos ahí van los nombres científico: Platanus hybrida, Sophora japonica, Ulmus pumila, Robinia pseudoacacia y Ligustrum japonicum. Para los maniáticos de las cifras aquí tienen algunas: el número de árboles en el viario de Madrid es de 226.301 en cuanto a árboles por habitante nos corresponde 1árbol por cada 14 habitantes y en total podemos disfrutar de un total de 203 especies distintas. Cuando des un paseo párate ante un árbol y… piensa.