pasear por la gran via
La Gran Vía es nuestro mejor escaparate de edificios realizados a principios del siglo XX. Por eso en medio del bullicio no podemos dejar de mirar hacia arriba para contemplar los impresionantes edificios y construcciones que lucen especialmente atractivos desde la restauración que se ha venido realizando desde hace varios años. Realmente contemplar la Gran Vía es un espectáculo en sí mismo, y de noche con la magia que le aporta la iluminación de las imponentes fachadas de ladrillo o piedra.
La Gran Vía también es uno de los lugares clave para el ocio y las compras en nuestra ciudad. Y es que Madrid se ha convertido una de las capitales mundiales de los musicales. Es la tercera ciudad del mundo en número de estrenos de obras musicales al año. A los madrileños nos encantan estos grandes espectáculos y por su puesto también son famosos sus cines en su mayoría reconvertidos en teatros. Por eso el tramo comprendido entre la Plaza de Callao y la de España se conoce como el broadway madrileño. También esta vía es un paraíso para los que quieren hacer compras. Para ellos su zona es el tramo comprendido entre la Red de San Luis y la Plaza de Callao que cuenta con numerosas tiendas de cadenas internacionales de moda.
Los amantes de la arquitectura tienen en la Gran Vía, un buen lugar donde entretenerse, desde su comienzo en la calle Alcalá hasta su fin en la Plaza de España. En la primera sección de la calle, hay edificios monumentales: el más importante es el Edificio Metrópolis. Se trata de un hermoso edificio formado por una torre-rotonda de tres niveles sostenida por columnas corintias con una cúpula coronada por una estatua de una victoria con alas dorada. Es uno de los edificios más retratados de la ciudad. El edificio Telefónica es otra de las construcciones emblemáticas de la Gran Vía. Cuando se inauguró en 1929 se convirtió en el primer rascacielos de Madrid. Con sus 81 pisos se podía contemplar desde cualquier lugar de la ciudad. Fue diseñado por el arquitecto americano Weeks y acabado por Ignacio de Cárdenas Pastor, que le dio los últimos toques en un estilo barroco madrileño. El Edificio Capitol, ya en Callao, es otra construcción importante diseñada por Luis Martínez-Feduchi y Vicente Eced en un estilo moderno americano. El objetivo es que fuera un espacio multi-usos que tuviera un anfiteatro que sirviera como teatro de opera y de conciertos. El edificio está coronado por un cartel de Schweppes, de hecho, esta imagen del Capitol es uno de los iconos de nuestra ciudad. Y precisamente ya en la plaza de Callao encontracmos una alta concentración de cines y teatros. El edificio de ladrillo rojo de los años 20, el Palacio de la Prensa es otro de los hitos arquitectónicos de la Gran Vía. Aquí encontramos un gran número de bares y café. Desde Café y Té, hasta Starbucks o cafeterías de toda la vida como Nebraska. Y es que la Gran Vía es un buen reflejo de cómo es nuestra ciudad una mezcla de modernidad y tradición que la hace siempre tan sorprendente y especial.